lunes, 3 de junio de 2013

Sesion 2: Importancia y relevancia en la actualidad.



En esta era de las telecomunicaciones, los viajes espaciales y grandes logros humanos, las palabras etiqueta, modales o protocolo nos suenan anticuadas, pasadas de moda. ¡Qué decir de la palabra "caballero"! Incluso las llegamos a asociar con una serie de actos y reglas tontas hechas sólo para personas estiradas. Por lo tanto, la etiqueta, los modales y el ser caballerosos se miran como una barrera social, como algo que sólo a los de nariz levantada les interesa y no a nosotros, personas comunes y corrientes.


Sin embargo, consideremos esto cuando alguien nos sujeta la puerta para pasar, cuando recibimos una tarjeta que dice "gracias", cuando una persona nos devuelve la llamada o alguien nos cede el paso en la calle. Estos detalles son ejemplos de caballerosidad.


Un caballero lo es, no es un título gratuito, hay que ganárselo cada día con sus actos, con sus acciones y con sus hechos. Algunas de las cosas que pueden darnos una pista sobre lo que es un caballero pueden ser:


1. Un caballero siempre le abre la puerta a una señora, le cede el asiento, le cede el paso, la ayuda a quitarse el abrigo o le ayuda a cargar cosas. El hecho de que lo hagan no implica que las mujeres sean inferiores, sino que son más elegantes.


2. Un caballero, cuando va a un restaurante, le cede a una señora el lugar con la mejor vista de todo el local.


3. Un caballero siempre habla bien de la mujer con la que tuvo su última relación amorosa.


4. Un caballero trata siempre con respeto a una mujer, sin importar la edad o la relación que tenga con ella.


5. Nunca hace preguntas como: "¿Te vas a comer todo eso?", "¿ Comes como una burra ?", "¿Cuántos años tienes?" Ya sabe el dicho: "A una mujer no se le pregunta a donde va, de donde viene ni la edad que tiene".


6. Un caballero no dice groserías en presencia de menores, de mujeres o de personas mayores.


7. Después del divorcio, se sigue encargando del sustento económico de sus hijos, sin que para ello se tenga que recurrir al juzgado.


8. Un caballero no monta un escándalo cuando le rechazan la tarjeta. Por el contrario, con toda cortesía ofrece otro método de pago o trata de solucionar el problema de forma razonada.


9. Un caballero siempre apaga su teléfono móvil al entrar a una conferencia, clase, reunión o ceremonia.


10. Un caballero no aparca en medio de la raya que marca cada plaza de parking, en espacios reservados para minusválidos u otros usos especiales, y abre la puerta con cuidado para no golpear el coche de al lado.


11. Un caballero siempre paga sus deudas o apuestas de juego.


12. Un caballero siempre debe utilizar las palabras comodín en toda relación social: "por favor" y "gracias".


13. Cuando llega tarde a una ceremonia o al teatro espera el momento oportuno para entrar y trata de molestar lo menos posible a quienes se encuentran ya sentados.


14. Si no sabe idiomas no trate de aparentar que domina una lengua.


15. Un caballero siempre piensa antes de hablar. Asi evitamos arrepentirnos de lo dicho. Recuerde: "Una palabra es como una flecha, una vez que se dispara ya no se puede parar".


16. Cuando alguien le ataca verbalmente, no importa si es en público o en privado, le contesta con elegancia, inteligencia y sin agresividad.


17. Un caballero sabe decir frases como: "No se, no he leído ese libro", "no conozco ese autor" o "no he visto esa película".


18. Un caballero no se queja de su situación financiera o le cuenta sus problemas al primero que le cae a mano.


19. Un caballero acepta una disculpa y sabe ofrecerla cuando es necesario.


20. En presencia de personas que hablan otro idioma, un caballero no habla mal o se burla de ellos.


21. Cuando un caballero sabe que va a llegar tarde a una cita, llama por teléfono para avisar.


22. Cuando un caballero renuncia a su trabajo, no queda mal con sus compañeros de trabajo ni con sus jefes.


23. Un caballero habla en voz baja y con prudencia en lugares públicos.


24. Un caballero nunca habla del precio de las cosas. Lo que ha costado su traje, lo que ha costado el vino que sirve, etc.


25. Un caballero es, en definitiva, una persona correcta en todo momento.



Anécdota relacionada:
La importancia de ser un caballero



Londres, primavera de 1941



Alice Smith no estaba pensando con la cabeza. Cuando comenzó a sonar la alarma, la que indicaba que habría otro bombardeo, se encerró en el baño en lugar de irse al refugio. Era las dos de la mañana y poco a poco, logró llenar la tina con agua tibia, le echó todo el jabón que quedaba -que en realidad no era mucho- y se metió a disfrutar de ese placer negado desde hacía tanto. Mientras se sumergía en ese micro-mundo de hedonismo y evasión, sobre la capital del viejo Imperio caían bombas y bombas alemanas. Alice no quería saber más de aquella guerra que ya se había tragado a sus hermanos.


Supo desde el primer instante que su baño no sería largo porque la temperatura del agua se enfriaría rápidamente. "Hasta que aguante", se dijo a sí  misma. Lo que nunca se imaginó es que varias bombas caerían en su edificio y que una de ellas se alojaría en la sala de baño donde ella soñaba que no había guerra. Así que antes de que el agua perdiera su cálida temperatura, Alice se quedó congelada, pero de pánico. El estruendo fue espantoso. Cerca de siete inmensas bombas cayeron casi al mismo tiempo; por suerte, sólo dos explotaron. La mayor parte de la vieja edificación colapsó y el fuego comenzó en seguida. Enrnest Stuart, miembro de la Real Brigada de Bomberos, se quedó sorprendido cuando vio a la bella muchacha que parecía un fantasma. Ella estaba completamente desnuda; nubes de espuma le chorreaban por los hombros y muslos. De pie, aún dentro de la tina, sin moverse, sin saber qué hacer.. su instinto la había abandonado.


Ernest se apresuró a quitarse el abrigo y se lo puso a la joven, que titiritaba de frío que y no contestó ninguna de las preguntas. Él no se atrevió a mirarla a los ojos. Con esto demostró que era un verdadero caballero, ya que lo más expuesto que tiene una mujer cuando es sorprendida desnuda es la mirada. Alice no tenía voluntad; aterrada se aferró al cuello de Ernest, quien sorteó todas las dificultades mientras la llevaba cargada entre las ruinas humeantes. Cuando, después de un viaje tortuoso y eterno, llegaron a un lugar seguro, lo poco que quedaba del edificio cedió. En la cabeza de Alice sólo había lugar para ese artefacto mortal, que por obra del destino no estalló. La imagen de la bomba en el baño era demasiado poderosa, era absurda y resumía todo el horror de esa guerra sin sentido.

Ernest sólo recuperó el abrigo cuando las enfermeras consiguieron ropa para Alice. La joven de tan sólo 20 años ya había sufrido milenios, pero su belleza seguía intacta. Tenía una dignidad muy particular, que indicaba que tras esos ojos verde agua, había un dolor descomunal, pero no amargura.

Tres semanas más tarde, Ernest se encontraba con otros colegas tratando de reparar el motor del camión cisterna cuando apareció Alice en la entrada de la estación de bomberos. Ahora era él quien entraba en pánico. No la recordaba tan bella, ni tan frágil, ni tan audaz. Ella lo miró directamente a los ojos. Así le dijo todo. Cuando ella se marchó, dejándole la dirección donde ahora viviría, él bendijo la bomba nazi que no estalló y por la cual sus vidas se cruzaron para siempre.


Actividad:
  • Busca en internet al menos dos videos acerca de como debe de ser un "caballero" en la actualidad.
  • Comienza a aplicar lo aquí descrito sobre como ser un caballero, si es que no lo aplicabas ya, en tu entorno inmediato y relata un  comentario (de una cuartilla) sobre las reacciones de la gente a tu alrededor.
  • Enviarlo al siguiente correo: eleganteycortes@gmail.com

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