lunes, 3 de junio de 2013

Una Cordial Bienvenida



Elegancia y Estilo Te da la mas cordial Bienvenida al Curso Online Donde podrás adquirir las habilidades necesarias para ser todo un caballero en diferentes ocasiones.







En este curso aprenderás el comportamiento de un caballero en diferentes situaciones, origen   e importancia de ser un caballero en la actualidad.






Como también elegir un atuendo correcto para una ocacion y atar un moño o una corbata adecuadamente.






Toma asiento, y vive la experiencia de convertirte en un todo un Caballero.










Nota: para cada tema se encuentra una actividad para reforzar el conocimiento de la cortesia, por lo que se solcita que se en cada tema que se pida realizar alguna actividad enviar el trabajo al correo eleganteycortes@gmail.com.

Para aprobar el Curso se realizara una actividad-examen el cual se detallara mas adelante, una vez aprobado, te estaremos enviando un reconocimiento via online a tu correo personal.



Descripción del curso





Nombre: Elegancia y estilo: Curso básico de etiqueta.

 Dirigido a: Hombres interesados en desarrollar/ampliar su caballerosidad.

Número de horas (Tiempo aproximado):


·         En línea: De 5 a 6 horas.

·         Externo: De 5 a 6 horas.


Total: De 10 a 12 horas.


Objetivo general: 

Proporcionar conocimientos básicos que le permita al alumno desarrollar un habito acerca del comportamiento de un caballero para que después pueda profundizar en dicho aprendizaje.


Objetivos específicos:


- Que el alumno aprenda a el significado y sus orígenes de la caballerosidad, como los alcances y aplicaciones en cualquier situación actual.


- Que el alumno tenga los conocimientos básicos para que desarrolles las habilidades relacionadas a la cortesía como  el trato a una dama, etiqueta en una cena como los conocimientos básicos sobre escribir adecuadamente.

- Que el alumno conozca y aprenda las nociones básicas del buen vestir del caballero, el guardarropa básico, como también a atar una corbata y un moño.

- Que el alumno aprenda la importancia del lenguaje corporal, lo que refleja y como tiene relación con la figura del caballero.

- Que el alumno aprenda la importancia de la puntualidad y que la integre como un buen habito.

- Que el alumno aprenda la importancia de cuidado físico y personal.



Temario:


1.    Orígenes de la caballerosidad.

1.1. Significado y orígenes de la palabra

1.2. Breve historia de la caballerosidad.

1.3. Importancia y relevancia en la actualidad.


2.    Nociones sobre un hombre cortés.

2.1. El arte de escribir, nociones básicas.

2.2. Galantería: Formas de tratar a una dama, aspectos fundamentales.

2.3. Conocimientos elementales sobre cómo comportarse en una cena.


3.    Como y cuando vestir un traje.

3.1. El buen vestir del caballero.

3.2. Guardarropas básico masculino: Tipos y estilo.

3.3. Corbata y moño.


4.    Lenguaje corporal


5.    Puntualidad es cosa de caballeros


6.    Cuidado personal masculino


Requerimientos:

·         Computadora (ya sea de escritorio o portátil).

·         Microsoft office (Si el sistema operativo del equipo es otro, tener su equivalente).

·         Servicio de internet.

·         Mínimo una corbata y una corbata de moño.

·         Cámara de video.


Condiciones generales:

·         La persona interesada en el curso(ahora denominada “el alumno”), mientras lo esté llevando a cabo, deberá estar pendiente de la información que suba a portal en internet (blog), así como de retroalimentarlo de vez en cuando, con dudas, observaciones y opiniones que sean de utilidad para nutrir el blog.
El alumno deberá cumplir en fecha y hora con el ejercicio y/o tarea que se le solicite dentro del curso, cuando inicie de manera formal el curso.














Sesion 1 Significado y Origenes de la Caballerosidad.



La caballerosidad se define en el Diccionario de la Real Academia Española de la Lengua como:


Caballerosidad.


1. f. Cualidad de caballeroso.


2. f. Proceder caballeroso.




Mientras que la primera acepción de caballeroso indica:


Caballeroso, sa.


1. adj. Propio de un caballero, por su gentileza, desprendimiento, cortesía, nobleza de ánimo u otras cualidades semejantes.



Nótese que el adjetivo puede usarse tanto en su forma masculina como femenina (podemos hablar, por ejemplo, de una "actitud caballerosa"), sin embargo por tratarse de algo propio de "caballeros" suele referirse su uso exclusivamente a los hombres.


El origen de la palabra se remonta al antiguo Imperio Romano. En aquella época los "equites" u "hombres de negocio" tenían fortuna abundante, así que cuando eran llamados a prestar servicio en el ejército podían darse el lujo de llevar consigo un caballo y equipo militar de lujo. Eran pues los miembros de la caballería, los "caballeros" (las palabras latinas para denominar a estos animales de carga y pelea eran caballus-i y equus-i).


Ya luego de la decadencia del imperio, a medida que las tribus bárbaras fueron romanizadas y surgió el sistema político-económico feudal, la caballería armada incrementó su posición como elemento bélico pero siempre como símbolo de status y poder puesto que los únicos que podían costear la alimentación y cuidados de estos animales eran los señores adinerados. Fue en esta época cuando los caballeros comenzaron a vivir de acuerdo con un código de conducta muy estricto, en el que predominaba la honorabilidad y la cortesía.


Esta "caballerosidad" se manifestaba de formas que hoy nos parecen absurdas. En "El Alcázar de Sevilla" de Fernán Caballero podemos leer:


La galantería de aquellos tiempos había introducido la costumbre de que, los caballeros bebieran del agua misma en que se bañaban las damas. Así lo verificaba en el baño de Doña María el Rey D. Pedro y sus cortesanos. Notó un día aquel que uno de estos no lo hacía, y dirigiéndose a él le dijo: ¿Porqué no bebes? Prueba esta agua y verás cuán buena y fresca es. -No haré tal, Señor, contestó el interpelado. -¿Por qué? tornó a preguntar picado el Monarca. -Para evitar, Soberano Señor, repuso aquél, que si encuentro agradable la salsa, vaya a antojárseme la perdiz.



Después del siglo XV, la designación de caballero fue otorgada a civiles como recompensa a sus actos a favor de la comunidad, ya que además de proteger al Rey o al señor feudal, también debían hacerlo con los débiles e indefensos, por ser más susceptibles al peligro.

Para la iglesia la Caballerosidad se reflejaba en un hombre valiente y leal pero también humilde y misericordioso, dispuesto al sacrificio además de cortés. Entre algunas de las virtudes que debía tener para ser considerado como tal era: Defender a la iglesia, amar a su país, nunca retroceder ante el enemigo, llevar a cabo escrupulosamente todas las tareas feudales, siempre que no fueran contrarias a las leyes de Dios, nunca mentir y mantenerse leal a las promesas de palabra, mostrarse generoso y dadivoso hacia a todos, defender los derechos y la buena voluntad contra la injusticia y la maldad.



Actividad: Buscar en internet dos videos acerca de la caballerosidad y realizar un mapa mental (elaborado con imágenes) con base en este texto y los videos.

Enviarlo al siguiente correo: eleganteycortes@gmail.com

Podrá ser realizado usando Word, o, si les resulta más sencillo, en físico, pero deberá ser escaneado.

Sesion 2: Importancia y relevancia en la actualidad.



En esta era de las telecomunicaciones, los viajes espaciales y grandes logros humanos, las palabras etiqueta, modales o protocolo nos suenan anticuadas, pasadas de moda. ¡Qué decir de la palabra "caballero"! Incluso las llegamos a asociar con una serie de actos y reglas tontas hechas sólo para personas estiradas. Por lo tanto, la etiqueta, los modales y el ser caballerosos se miran como una barrera social, como algo que sólo a los de nariz levantada les interesa y no a nosotros, personas comunes y corrientes.


Sin embargo, consideremos esto cuando alguien nos sujeta la puerta para pasar, cuando recibimos una tarjeta que dice "gracias", cuando una persona nos devuelve la llamada o alguien nos cede el paso en la calle. Estos detalles son ejemplos de caballerosidad.


Un caballero lo es, no es un título gratuito, hay que ganárselo cada día con sus actos, con sus acciones y con sus hechos. Algunas de las cosas que pueden darnos una pista sobre lo que es un caballero pueden ser:


1. Un caballero siempre le abre la puerta a una señora, le cede el asiento, le cede el paso, la ayuda a quitarse el abrigo o le ayuda a cargar cosas. El hecho de que lo hagan no implica que las mujeres sean inferiores, sino que son más elegantes.


2. Un caballero, cuando va a un restaurante, le cede a una señora el lugar con la mejor vista de todo el local.


3. Un caballero siempre habla bien de la mujer con la que tuvo su última relación amorosa.


4. Un caballero trata siempre con respeto a una mujer, sin importar la edad o la relación que tenga con ella.


5. Nunca hace preguntas como: "¿Te vas a comer todo eso?", "¿ Comes como una burra ?", "¿Cuántos años tienes?" Ya sabe el dicho: "A una mujer no se le pregunta a donde va, de donde viene ni la edad que tiene".


6. Un caballero no dice groserías en presencia de menores, de mujeres o de personas mayores.


7. Después del divorcio, se sigue encargando del sustento económico de sus hijos, sin que para ello se tenga que recurrir al juzgado.


8. Un caballero no monta un escándalo cuando le rechazan la tarjeta. Por el contrario, con toda cortesía ofrece otro método de pago o trata de solucionar el problema de forma razonada.


9. Un caballero siempre apaga su teléfono móvil al entrar a una conferencia, clase, reunión o ceremonia.


10. Un caballero no aparca en medio de la raya que marca cada plaza de parking, en espacios reservados para minusválidos u otros usos especiales, y abre la puerta con cuidado para no golpear el coche de al lado.


11. Un caballero siempre paga sus deudas o apuestas de juego.


12. Un caballero siempre debe utilizar las palabras comodín en toda relación social: "por favor" y "gracias".


13. Cuando llega tarde a una ceremonia o al teatro espera el momento oportuno para entrar y trata de molestar lo menos posible a quienes se encuentran ya sentados.


14. Si no sabe idiomas no trate de aparentar que domina una lengua.


15. Un caballero siempre piensa antes de hablar. Asi evitamos arrepentirnos de lo dicho. Recuerde: "Una palabra es como una flecha, una vez que se dispara ya no se puede parar".


16. Cuando alguien le ataca verbalmente, no importa si es en público o en privado, le contesta con elegancia, inteligencia y sin agresividad.


17. Un caballero sabe decir frases como: "No se, no he leído ese libro", "no conozco ese autor" o "no he visto esa película".


18. Un caballero no se queja de su situación financiera o le cuenta sus problemas al primero que le cae a mano.


19. Un caballero acepta una disculpa y sabe ofrecerla cuando es necesario.


20. En presencia de personas que hablan otro idioma, un caballero no habla mal o se burla de ellos.


21. Cuando un caballero sabe que va a llegar tarde a una cita, llama por teléfono para avisar.


22. Cuando un caballero renuncia a su trabajo, no queda mal con sus compañeros de trabajo ni con sus jefes.


23. Un caballero habla en voz baja y con prudencia en lugares públicos.


24. Un caballero nunca habla del precio de las cosas. Lo que ha costado su traje, lo que ha costado el vino que sirve, etc.


25. Un caballero es, en definitiva, una persona correcta en todo momento.



Anécdota relacionada:
La importancia de ser un caballero



Londres, primavera de 1941



Alice Smith no estaba pensando con la cabeza. Cuando comenzó a sonar la alarma, la que indicaba que habría otro bombardeo, se encerró en el baño en lugar de irse al refugio. Era las dos de la mañana y poco a poco, logró llenar la tina con agua tibia, le echó todo el jabón que quedaba -que en realidad no era mucho- y se metió a disfrutar de ese placer negado desde hacía tanto. Mientras se sumergía en ese micro-mundo de hedonismo y evasión, sobre la capital del viejo Imperio caían bombas y bombas alemanas. Alice no quería saber más de aquella guerra que ya se había tragado a sus hermanos.


Supo desde el primer instante que su baño no sería largo porque la temperatura del agua se enfriaría rápidamente. "Hasta que aguante", se dijo a sí  misma. Lo que nunca se imaginó es que varias bombas caerían en su edificio y que una de ellas se alojaría en la sala de baño donde ella soñaba que no había guerra. Así que antes de que el agua perdiera su cálida temperatura, Alice se quedó congelada, pero de pánico. El estruendo fue espantoso. Cerca de siete inmensas bombas cayeron casi al mismo tiempo; por suerte, sólo dos explotaron. La mayor parte de la vieja edificación colapsó y el fuego comenzó en seguida. Enrnest Stuart, miembro de la Real Brigada de Bomberos, se quedó sorprendido cuando vio a la bella muchacha que parecía un fantasma. Ella estaba completamente desnuda; nubes de espuma le chorreaban por los hombros y muslos. De pie, aún dentro de la tina, sin moverse, sin saber qué hacer.. su instinto la había abandonado.


Ernest se apresuró a quitarse el abrigo y se lo puso a la joven, que titiritaba de frío que y no contestó ninguna de las preguntas. Él no se atrevió a mirarla a los ojos. Con esto demostró que era un verdadero caballero, ya que lo más expuesto que tiene una mujer cuando es sorprendida desnuda es la mirada. Alice no tenía voluntad; aterrada se aferró al cuello de Ernest, quien sorteó todas las dificultades mientras la llevaba cargada entre las ruinas humeantes. Cuando, después de un viaje tortuoso y eterno, llegaron a un lugar seguro, lo poco que quedaba del edificio cedió. En la cabeza de Alice sólo había lugar para ese artefacto mortal, que por obra del destino no estalló. La imagen de la bomba en el baño era demasiado poderosa, era absurda y resumía todo el horror de esa guerra sin sentido.

Ernest sólo recuperó el abrigo cuando las enfermeras consiguieron ropa para Alice. La joven de tan sólo 20 años ya había sufrido milenios, pero su belleza seguía intacta. Tenía una dignidad muy particular, que indicaba que tras esos ojos verde agua, había un dolor descomunal, pero no amargura.

Tres semanas más tarde, Ernest se encontraba con otros colegas tratando de reparar el motor del camión cisterna cuando apareció Alice en la entrada de la estación de bomberos. Ahora era él quien entraba en pánico. No la recordaba tan bella, ni tan frágil, ni tan audaz. Ella lo miró directamente a los ojos. Así le dijo todo. Cuando ella se marchó, dejándole la dirección donde ahora viviría, él bendijo la bomba nazi que no estalló y por la cual sus vidas se cruzaron para siempre.


Actividad:
  • Busca en internet al menos dos videos acerca de como debe de ser un "caballero" en la actualidad.
  • Comienza a aplicar lo aquí descrito sobre como ser un caballero, si es que no lo aplicabas ya, en tu entorno inmediato y relata un  comentario (de una cuartilla) sobre las reacciones de la gente a tu alrededor.
  • Enviarlo al siguiente correo: eleganteycortes@gmail.com

Sesion 3 Nociones sobre un hombre cortes. El Arte de escribir, Nociones básicas.



Escribir correctamente es fundamental en el desarrollo profesional y personal, más aún en la vida escolar. Sin embargo, cuando pensamos en nosotros mismos como estudiantes tendemos a imaginarnos hablando ante una audiencia: en una reunión, un congreso o un evento. Pero, ¿qué pasa con la comunicación escrita? 
A la hora de la verdad, gran parte de nuestro quehacer diario pasa por relacionarnos a través del medio escrito. No hay propuesta que no necesite de un buen informe para avalarla, ni trabajo de oficina que no pase por el envío continuo de correos electrónicos para planificar, discutir y concretar asuntos. Parece lógico, por lo tanto, que nos esforcemos en dominar esta habilidad para sacar lo mejor de nosotros mismos. 
Entonces ¿cuál es el motivo para descuidar el escribir bien? Existen excelentes profesionales cuya capacidad puede quedar en entredicho por su falta de habilidad para redactar textos profesionales. Escudarse ante la idea de “yo no tengo por qué dominar esta disciplina, no soy un escritor profesional” no es una razón válida. 
El escribir correctamente  no implica dar rienda suelta a la creatividad ni tratar de ganar un premio. Consiste en aprender a organizar ideas y expresarlas de modo claro. Esto está al alcance de cualquiera que esté dispuesto a dedicarle algo de tiempo y esfuerzo. 
Una buena comunicación escrita tiene la capacidad de mejorar las relaciones laborales y ayudar al correcto funcionamiento de una organización. Sin embargo, una comunicación escrita descuidada o confusa entraña grandes peligros. Escribir correctamente, no sólo nos ahorra tiempo a nosotros, ahorra tiempo y esfuerzo a nuestro destinatario propiciando un trabajo más fluido, lo que provocará las mejores sensaciones. Este percibirá calidez, profesionalidad, interés y competencia por nuestra parte, lo que propiciará una relación más colaborativa. 
Para evitar errores al escribir bien, es fundamental dominar una serie de técnicas que pasan por entender las necesidades de nuestros destinatarios, elegir el mejor formato para comunicarnos con ellos y aprender a estructurar y presentar la información correctamente usando el Diccionario Práctico del Estudiante de la Real Academia de Lengua Española. Si lo conseguimos, nuestros destinatarios nos lo agradecerán.






Actividad: Leer articulo en archivo PDF titulado "El arte de escribir" pagina 292-312
El Arte de escribir


 Leer articulo en archivo PDF titulado "Cena entre amigos" Paginas 270-291

Cena Entre amigos

Sesion 4: Galantería: Formas de tratar a una dama, aspectos fundamentales.



"No hay una edad para empezar a ser galante ni para dejar de serlo".
Lin Yutang (1895-1976) Escritor y filólogo chino.



La galantería no está pasada de moda ni nunca lo estará. Sólo es más rara de encontrar hoy día lo que, si la practicas, irá doblemente a tu favor por ser de los atrevidos modernos que se permiten ser galantes sin pensar que están haciendo el ridículo.


Entre los adjetivos que van ligados a la galantería, la lista es larga pero ayudan a intentar definirla: caballerosidad, educación, cortesía o gentileza entre otras aunque la que más me gusta es humanidad. Ese gesto que hace de los humanos seres sociables y atentos para con sus féminas.

Definitivamente, la galantería es una actitud, una elegancia en las maneras y en el lenguaje. Añado con especial énfasis: una actitud gratuita. Ser galante no tiene nada que ver con segundas intenciones “a ver qué voy a obtener a cambio“. Cuando la intención es esa, no creáis que no se os ve el plumero de lejos.


Qué entendemos por galantería


La galantería nació en Francia y esa vieja galantería de elegancia de intenciones y maneras fue mal utilizada por los libertinos de todas las cortes europeas para conseguir sus conquistas (las mujeres tampoco eran unos angelitos). Pero nos interesa el presente y qué significa ser un hombre galante hoy día.
Los gestos del galante no varían: es una tradición. Lo que puede variar es la manera de entenderlo por parte de ambos sexos. Por parte de la mujer, a menudo, se siente ofendida por equivocadas ideas sobre el feminismo. Del lado masculino, hay que procurar no rozar las ideas del machismo imponiéndose aquí y allá como un guardaespaldas posesivo.
El galante con éxito es aquel que realiza esos pequeños gestos de manera totalmente voluntaria y natural. Cuando es forzado, hecho sin ganas o por obligación por lo que dirán, pierde todo el sentido y el encanto.
Las iniciativas y movimientos no deben ser bruscos sino suaves, sin revolotear alrededor de la mujer como un gallo nervioso ni asustarla siendo demasiado impulsivo ni efusivo sino controlando la situación, tomándote tu tiempo. Nada más atrayente que un hombre seguro de sí mismo y de lo que hace.
Si quieres ser galante, no preguntes: actúa. No le preguntes si necesita ayuda: ve y dásela. No le preguntes si quiere que le pongas el abrigo, simplemente cógelo y pónselo. Sírvele más vino y, si no quiere, ya te lo dirá y aceptarás su decisión sin insistir.
Algunos se preguntarán porqué sólo le toca al hombre ser galante. La mujer también tiene su parte de trabajo en este juego de educación y atenciones para dos: aceptarlo y colaborar. Ninguna de las dos partes debe hacer sentir mal al otro. Si algo no es bien recibido, hay que tener la delicadeza de hacerle entender que, por ejemplo, no hace falta abrir la puerta del coche pero con un sincero y discreto agradecimiento y una gran sonrisa.


Los gestos galantes que siguen prevaleciendo


Todos tenemos en mente los típicos gestos galantes. Si haces todo lo que voy a contarte a continuación, tienes muchas posibilidades a ser el galante del año.
Las puertas. Si estás en un sitio público (restaurante, sala de exposiciones, entrada al cine) pasa tú primero y mantén la puerta abierta desde dentro hasta que pase tu acompañante femenina. Por el contrario, si entráis en un lugar privado (en casa, la habitación del hotel), abres la puerta desde fuera y la mujer siempre pasa primero.
Esperando en un bar o restaurante a que os den la mesa, cógele el abrigo y el bolso sin miedo a parecer afeminado y así dejarle las manos libres para que coja su copa. Tú puedes manejarlo todo con estilo.
Da igual si has ido a recoger al aeropuerto a tu hermana o a tu vecina: la maleta la llevas tú, pese o no. Es cierto que muchas mujeres reaccionan mal a esa galantería, como si quisieran demostrar que ellas también pueden. Diles que eso ya lo sabes, que está fuera de toda duda pero que le vas a llevar la maleta de todos modos y muy a gusto.
No voy a hablaros de sofisticadas reverencias ni besamanos porque está fuera de lugar en el siglo XXI aunque si en alguna ocasión te da ese puntazo, recuerda que sólo se marca la intención del beso en la punta de los dedos sin que nunca los labios toquen la mano. Y no hay que levantar demasiado su mano sino inclinarse. Coger la punta de los dedos de la mano, no estrujársela
Si vas a abrir la puerta del coche, ingéniatelas para no correr pero que puedas abrirla antes de que ella salga. Un detalle que muchos olvidan es que también hay que cerrarla. Puedes quedar muy mal si le dejas cerrarla a ella.


Algunas actitudes correctas
Si hay algo que enfurece a una mujer, aunque no exista ninguna relación sentimental entre tú y ella, es que te fijes en otra, lances piropos a esa espectacular chica que acaba de pasar. Las mujeres somos sensibles en cuanto a resaltar la belleza de otra fémina, aunque estemos paseando con el hermano de nuestra mejor amiga que es un plasta. Es de muy mal gusto.
Alaba lo bueno y guárdate lo malo. De hecho es una actitud que deberíamos practicar más todos en general: corre demasiado cotilleo suelto por ahí, críticas destructivas y meteduras de pata.




"La galantería es una intriga amorosa en la que queremos que el adversario nos aventaje".
Ninon de Lenclos (1620-1705) Cortesana francesa.




Actividad:


Elabora un reporte de una cuartilla sobre la galantería en tu vida y los buenos modales. Incluye información sobre algún personaje que admires, ya sea histórico o ficticio (libros, películas, etc.) en el que encuentres estas cualidades.

Enviarlo al siguiente correo: eleganteycortes@gmail.com

Sesion 5: Conocimientos elementales sobre cómo comportarse en una cena


 Características Generales de una Comida o Cena
 
Comida de etiqueta 
 
Los dueños de casa se servirán una porción que permita que no terminen antes que el invitado.

En estos casos no se pasa la sal, la pimienta ni la mantequilla unos a otros. Son los sirvientes los que hacen todo el servicio.

Ningún invitado se sentará a la mesa con el cigarrillo encendido; corresponde encenderlos en la sobremesa si se colocan los ceniceros correspondientes.

En una comida de etiqueta no se rehúsa ningún plato, si no es del gusto se sirve una cantidad mínima y no tiene importancia que se deje intacta la pequeña cantidad servida.

Cuando se acepta comer, se colocan el tenedor y el cuchillo en la orilla derecha del plato, el tenedor con los dientes hacia abajo (cuando uno o ambos han sido usados).

La cuchara de postre o el tenedor según lo que se use, o los dos se colocan en el plato vacío, igual que en el caso anterior, el tenedor quedará con los dientes hacia abajo. La cuchara a la izquierda, el tenedor a la derecha o el cubierto solo en el centro del plato.

Lo mismo pueden quedar el tenedor y el cuchillo en el centro del plato.

Cuando el café no se toma en la mesa y los dueños de casa invitan a pasar a otro recinto, los caballeros se ponen de pie y en ese momento pueden disfrutar de un cigarrillo o de un cigarro puro.
 

Reuniones en la casa de carácter semi-informal

 Generalmente para festejar un acontecimiento íntimo, a todos nos gusta realizar reuniones que, aunque muy costosas en estos momentos, suelen resultar muy interesantes y fáciles de realizar cuando la dueña de casa es habilidosa y capaz de conformar un menú que ella prepare. Puede consistir en una cena tipo buffet donde los invitados no pasen de ocho personas para que se sientan cómodas en un ambiente de características comunes.

Los bocaditos se pueden colocar directamente en la mesa lo mismo que los emparedados y otras especies que se hayan preparado con antelación. Los invitados se sirven a su gusto y los dueños de casa sólo sirven los vinos.

Pueden servirse también en mesitas con bandejas preparadas para que todos puedan gustar los preparados.

Las invitaciones para una cena de este tipo se hacen generalmente por teléfono, o personalmente, y los invitados vienen con traje de calle. No es correcto llevar a la cena o comida a otra persona, aunque sea familiar o un amigo común; en todo caso se consulta a los dueños de la casa, si se tratara de un huésped ocasional.

Cuando se fija una hora determinada, los dueños de casa deben estar en la sala un poco antes, pues los invitados deben llegar con antelación, permitiéndose un atraso de quince minutos.
 
En las grandes cenas un atraso de media hora se tolera. Cuando un invitado llega con atraso y ya están todos sentados, debe aproximarse a la dueña de casa que no se levantará de su asiento, a fin de ofrecerle disculpas y justificar su retraso.

Si la cena es muy formal, los dueños de casa conducen a los invitados a un lugar determinado; si es más íntima, deja que se ubiquen a su voluntad.

Si hay un invitado que es el homenajeado, debe quedar a la derecha del anfitrión y otro más anciano o mayor, a la derecha de la dueña de la casa

Para servir una cena semi-informal en la mesa debe tenerse en cuenta un menú de acuerdo con la estación.

Platos condimentados: sopas, carnes al horno, pescados, dulces, pasteles, café son apropiados para el invierno.

En verano el menú será más ligero a base de verduras, carne, ensalada y como postre cremas heladas, masas, té o bebidas frías.

Una cena formal cuenta siempre con un cóctel de camarones o un antipasto variado. Sopa de crema o pasta, un plato de pescado, carne o ave que se sirve con ensalada, pastel y café.

Para la cena informal, también se puede tener una mesa con un mantel sencillo, pero de buen gusto; también los manteles individuales sirven en esta ocasión.

 
       PRECEDENCIA: Veamos, primero, que significado tiene este vocablo.

       Según el diccionario de la Lengua Española, Precedencia (del verbo preceder, derivado a su vez del latín 'preacedere' = ir delante o por delante) es:
 
"Preeminencia o preferencia en el lugar y asiento.

  Primacía, superioridad..."

Esta definición nos dirige ya hacia su precisa significación en el área del protocolo en general y en la específica del protocolo de las mesas. Pero antes, reflexionemos brevemente sobre la naturaleza y el sentido del término protocolo, pues la precedencia constituye su parte más esencial, de tal modo que sin la previa precedencia el protocolo no es posible.

Para comenzar, podemos definir el protocolo, como el arte de la determinación y el establecimiento de las formas más idóneas para la eficaz ejecución de toda actividad humana, sociable, oficial y relevante.

       Vemos, pues, que los caracteres definitorios de esta actividad son:

Su sociabilidad ha de ser realizada en la sociedad humana, con la acción y la participación de dos o más personas.
 
Su oficialidad ha de ser una actividad oficial, es decir, que sea consecuencia de la acción del estado, en cualquiera de sus ámbitos o niveles. Ha de llevarse a cabo, por tanto, en el seno de la estructura del estado.

Su relevancia ha de ser importante, pues una actividad humana, que teniendo los dos caracteres anteriores no alcance un mínimo nivel de relevancia, no puede ser objeto del protocolo.

Como la acción objeto del protocolo ha de ser realizada por, o con, la participación de dos o más personas, ello exige el establecimiento de un orden en las mismas, previo a la actividad que vayan a desarrollar, para que ésta sea eficaz, es decir, implica la previa determinación de su precedencia.

En consecuencia, y desde la óptica del protocolo, podemos definir ya la Precedencia como:

"El previo establecimiento de un orden entre las personas que realizan o participan en una actividad que afecta al protocolo, en función de su preeminencia, primacía, rango, nivel o relevancia, en el seno de la estructura y de la sociedad misma, que integran el estado, para obtener la máxima eficacia de la mencionada actividad"

En esta definición aparecen ya las dos interpretaciones que pueden darse de la Precedencia:

En sentido estricto: la ordenación de las personas, en virtud de su nivel o rango oficial, estableciendo por norma legal, tradición o uso.

En sentido amplio: la ordenación de las personas, en virtud de su importancia real en la sociedad, soporte del estado. A diferencia del primer tipo de precedencia, claro y preciso, el segundo no lo es. Sin embargo, siempre, y más aún en el tema de las mesas, por las razones que a continuación expondremos, es esencial tenerlo en cuenta. Hemos dicho que el objeto del protocolo y de la previa precedencia es la eficacia de las actividades, actos o ceremonias humanas antes descritos. Pero para obtener esta eficacia, es necesaria la razonable y precisa ordenación de los sujetos. Es decir, que los objetos estén en su sitio. Si estas personas tienen su sitio predeterminado en una relación oficial, no hay problema. Sí lo hay cuando la persona, por su importancia, aún teniendo un sitio relevante en la sociedad, este sitio no está incluido en una lista de precedencias.

Dicho de otro modo: existen dos colectivos de personalidades:
 
Las que tienen su sitio establecido en una relación oficial u oficiosa.  Las que, siendo importantes, no lo tienen. Pues bien, cuando las personas de estos dos colectivos coinciden en la ejecución de una actividad, ¿Qué se hace? Muy sencillo: aplicar el denominado "peinado" o "interpolación" de las personas, con su integración en una precedencia única, aunque procedan de diferentes colectivos.

La misma solución cuando se trata de personas que, aun teniendo todas una precedencia definida, pertenecen a dos o más grupos de naturaleza distinta, con precedencias diferentes (por ejemplo: autoridades civiles y militares, o autoridades civiles, militares y eclesiásticas), y estos grupos no tienen como tales, en el acto en cuestión, un lugar propio, separado y determinado.
    
Distribución de Puestos:

Los puestos se han de distribuir con antelación y anotarlo en algún sitio.

Si se trata de una comida, cena o acontecimiento formal de gran magnitud, se deberá utilizar una tarjeta para indicar a los invitados sus puestos.

La Hora

Aunque se ruega a los invitados que lleguen con un poco de antelación (tiempo para el APERITIVO); es incorrecto llegar mucho antes de la hora fijada, y lo es más aun llegar con retraso. No sólo es poco considerado hacer esperar a los demás, sino que estos retrasos, dado que las cenas deben estar cuidadosamente cronometradas, pueden provocar problemas en la cocina.

Si por alguna razón, el retraso va a ser inevitable, debe avisarse por teléfono a la anfitriona.

 A veces, en lugar de esperar, la mejor solución para todos es empezar.

Si se empieza a comer y un comensal sentado en un sitio preferencial no llega (y no ha avisado), lo mejor es dejar su servicio sin retirarlo de la mesa (siempre puede llegar).

Filosofía y Naturaleza de la Precedencia La primera Regla de Oro consiste en aplicar la Precedencia con inteligente flexibilidad, nunca con rigidez, porque la precedencia es una guía, no debe ser un corsé.

No olvidemos que el establecimiento de la precedencia, necesaria para la ordenación de los comensales, es un medio para obtener la eficacia de la comida. No es un fin en sí misma.

Hay quien la interpreta con la rigidez que hace pasar a un director general (con precedencia establecida) por delante de un gran financiero o industrial, de un excepcional investigador, de un famoso escritor, periodista o artista (que no la tienen), aunque estos sean realmente más importantes que el citado director general. Esto es un error.

Y para terminar, he aquí la segunda Regla de Oro, también esencial, en la interpretación y ambientación de la precedencia.

Las personas a las que les pueda corresponder más de una precedencia, por poseer al tiempo varios rangos o dignidades (cada uno de los cuales con su precedencia propia) han de ser ordenadas atendiendo la precedencia que les corresponda según el objeto de la comida, aunque queden situadas por debajo del lugar que ocuparían si se las aplicase otra, superior, de las precedencias que gozan.

En la mesa los cubiertos se utilizan de fuera hacia dentro. Y estarán colocados siguiendo el orden de los alimentos que se servirán.

La ESENCIA de los buenos modales en la Mesa es ser tan discreto como sea posible, y agarrar los CUBIERTOS de un modo que no sea natural le hará parecer desmañado y atraerá la atención hacia sus manos.

Incorrecciones Usuales:

Muchas personas suelen coger el utensilio apretando el puño alrededor del cubierto (en particular cuando utilizan la cuchara sopera).

Otro error consiste en sostener los cubiertos por la BASE DEL MANGO, como se hace con los lápices y bolígrafos.

Hay quienes cortan mal las viandas al colocar el cuchillo y el tenedor cortando en horizontal con el cuchillo, como si estuviese tocando el "VIOLONCHELO".

La forma correcta de sujetar y utilizar los cubiertos:

      Sujetar:

Inclinados en pequeño ángulo. Debe tomarlos con los dedos pulgar, índice y corazón, dejando que el extremo del dedo se apoye ligeramente en la palma de la mano, cerca de la raíz de los dedos.

 
Sin embargo, cuando se lleva a la boca la CUCHARA SOPERA, el mango lo sujetará también con estos tres dedos, pero el extremo se apoyará sobre el índice extendido para conservar nivelada la cuchara.

      Manejar:

Hay dos maneras de manejar el cuchillo y el tenedor: al estilo Europeo y al estilo Americano.

Estilo Europeo: El comensal no suelta los cubiertos en ningún momento. Procede a cortar con el cuchillo la carne o el alimento servido, normalmente un trocito cada vez y usa el tenedor con la mano Izquierda, con las púas hacia abajo, para pinchar el trozo y llevarlo a la boca.

Estilo Americano: Se distingue porque el comensal corta primero unos cuantos bocados de alimento y deja después el cuchillo cruzado justo enfrente del plato. El tenedor se cambia entonces a la mano derecha. La mano izquierda se apoya en la rodilla mientras se está usando el tenedor. Por consiguiente, el comensal cambia estos cubiertos de una mano a otra tantas veces como precise a lo largo de la comida. ¡ RECUERDE ! que no debe cortar a un tiempo más de tres trozos.

No se considera de BUENA ETIQUETA, cortar todo el alimento en trocitos, en cuanto le sirven el plato.


Actividad: Ver videos sobre Etiqueta en la mesa.

Video 1


 


 
Video 2



 



Video 3

 



video 4

 



Video 5
 
 






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Etiqueta en la mesa.


  • Realizar un mapa mental de cómo comportarse en una mesa. Poner las habilidades aprendidas en la lectura y entregar un reporte sobre la observación de lo que los demás observaron en tu conducta en la mesa.
  •  Enviarlo al siguiente correo: eleganteycortes@gmail.com